Desde León en adelante, no sólo el paisaje se ha puesto más hermoso y más parecido al sur de Chile, sino también se ha sumado una cantidad enorme de peregrinos que hacen sólo esta parte del camino. El impacto es práctico, más allá de la pérdida de soledad y silencio en el trayecto. No hay cupo en los albergues, hostales, casas rurales u hoteles y los café e internet están llenos. En Sarriá la cosa se pone dramática porque los 100 Km. están un poco más adelante y MUCHA gente parte desde allí hacia Santiago de Compostela. El efecto adicional de estar en el mes de agosto, que es equivalente a nuestro febrero, tambien es notorio, los españoles en vacaciones se hacen sentir. Ayer por la noche definitivamente no encuentro donde dormir. Ya no importa el precio que se esté dispuesto a pagar, no hay cupos. Termino durmiendo en un hotel en las afueras de Sarria, camino a Lugo. La gracia sale onerosa porque esa noche somos 3. Ayer en el trayecto adopto a dos jóvenes que viven y trabajan en Barcelona como Andrés. Una venezolana (Madelin) que es Ingeniero Químico, master en Medio Ambiente y dueña de una feroz tendinitis y una mexicana master en Editoriales (Rosario) que es su amiga y la acompaña. Apenas caminan y no llevan agua, además no saben ponerse las mochilas, partieron recién en León. Dadas las circunstancias, terminamos durmiendo las tres en el hotel. Ellas felices porque pueden descansar cómodamente y recuperarse, yo contenta porque son muy interesantes, simpáticas y me imagino que alguien también algún día ayudará a mis hijos si lo requieren. Me lo agradecen innumerables veces y por el trayecto hoy se corre la bola de esta ayuda. Por mi parte decido ser más proactiva así es que en la mañana desayunamos en el hotel a las 7 y a las 7:30 tomamos un taxi, Madelin y yo hacemos el trayecto a Portomarín, la dejo instalada en el albergue para que descanse, reservo una habitación para mí en La Posada de Portomarín y dejo mis bolsos. Recién entonces vuelvo a Sarriá para iniciar caminando el tramo Sarriá - Portomarín que me llevará al hito de los 100 Km. Decido hacer el camino de hoy en total silencio porque me hace falta reflexionar...y lo logro. En el camino paso a una gruta con un Cristo al que se le dejan peticiones por escrito. Extrañamente llevo conmigo mi diario el que normalmente dejo con el equipaje porque es muy pesado, así es que saco una hoja y escribo: 9 de agosto de 2009 - Señor: Que mi vida en adelante sea según tu voluntad. Ayúdame a comprenderla en todo y por todo. Alejandra Cuevas. Chile.
De donde sale eso de dentro de mí, no lo sé, pero así es. Me llega a dar susto el tremendo pedido, pero Él tendrá que ayudarme.
Tengo suerte, la posada tiene piscina e internet, llego de vuelta a Portomarín a las 3 de la tarde, ingreso a la posada y me relajo. Descubro a varios peregrinos que van a hoteles pero se hacen los lesos, entran calladitos dando rodeos para que no los vean pero me los encuentro reiteradamente. Parece que es mal visto ser peregrino pituco.
Portomarín es nuevo, fue reconstruído integramente en 1960 ya que en el gobierno de Franco se decidió hacer un embalse para una central hidróeléctrica que dejó sumergido el Portomarín original. Lo único que se rescató fue la iglesia románica, que se traslado piedra por piedra al nuevo emplazamiento del pueblo. Una cosa interesante y que se repite es el comentario de que el Camino no lo hacen los chilenos, viene gente de muchas nacionalidades pero los chilenos somos escasos.
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Tia que entretenido esta su viaje me imagino que tambien muy cansador.
ResponderEliminarLa felicito por tener fuerza que ha tenido en todo este tiempo porque este camino comenzo el dia en que ud. decidio dejar todo lo malo atras.
Seguramente el camino ha requerido mucho esfuerzo fisico pero me imagino que ha sido mucho mas fuerte el esfuerzo espiritual.
La admiro muchisimo por ser una mujer con todas sus letras.
Espero verla muy pronto para que me cuente todas sus aventuras.
La quiero mucho!!!