jueves, 23 de julio de 2009

Día 15 - 22 de julio de 2009 - Burgos - Hornillos del Camino

Mis pies están bien, hurraaa! Ahora sólo tienen ampollas al igual que los de todos los peregrinos. Salgo de Burgos a las 8:00 AM y no me pierdo. Aprovecho de ver el Monasterio de las Huelgas y la Universidad de Burgos. La sede de la Escuela de Leyes es un espectáculo (tengo fotos), me acuerdo de Pablito y la Isidora, el acceso debe tener como 800 años. A la salida de Burgos hay una escultura muy linda al peregrino con una leyenda que contiene una promesa para la llegada a Santiago.

El paisaje de Burgos a Hornillos del Camino corresponde exactamente a la meseta castellana, monótono y seco. Potreros y más potreros de grano segado o listo para segar. Circulan los tractores y las trilladoras por los angostos senderos. Los peregrinos debemos buscar un espacio sin cardos a la orilla del camino, para dejarles espacio.

Antes de llegar a Hornillos del Camino, mi destino de hoy, paso por dos pueblos: Tardajoz y Rabé de las Calzadas. Hay una señora picando porotos verdes...alubias y alubias blancas, me corrige ella y se entretiene contándome de sus hijos y nietos.

Saliendo de Rabé de las Calzadas, camino detrás de 2 mujeres vestidas de blanco y con zapatos de calle, que avanzan raudas bajo el sol. Se ven livianas y descansadas, asemejan a 2 ocas cimbrándose. Llegamos a una fuente para peregrinos (menos mal, ya me estaba quedando sin agua)ubicada en una especie de oasis a la sombra y allí se instalan ellas. Me fijo y hay más gente leyendo o descansando. Me cuentan que todos los días a la hora de almuerzo salen de su trabajo y caminan 2 km. y medio para llegar a ese lugar. Pienso, 5 km. ida y vuelta, un cuarto de lo que camino yo al día y ni se arrugan. Me como 2 duraznos que compré en un camión de verdura en Tardajoz. Como serán de pequeños los pueblos que no tienen tiendas. La carnicería tambien es ambulante. Llego a Hornillos del Camino en muy buen estado, pero no me atrevo a seguir, estoy convalesciente. El pueblo es una sola calle y hay solo un albergue municipal con 3 piezas y 10 camas en cada una. Me toca la última cama que queda, la cama 10 de una pieza en el primer piso, nivel calle. Hay 3 duchas y un WC, no importa, mañana en Castrojeriz me civilizo. Por ahora dormiré vestida. Me siento al costado de la iglesia y del cementerio, recibo el viento, descanso y escribo. No hay nada más que hacer.Me espera una noche de película cómica. Me acuesto vestida, con una blusa que pensaba usar forro la almohada y me tiendo sobre el colchón con las piernas sobre la mochila. Trato de dormir...los otros 9 peregrinos van llegando de a poco y hay luz y ruido, parecen ratones. Me niego a abrir los ojos e insisto en dormir. Me consuelo pensando en como habrán sentido los judíos hacinados en los barracones con la incertidumbre de sobrevivir un día más. No tengo derecho a quejarme. Tipo 11 de la noche, 2 horas y media después de acostarme, se produce algo de paz. Pero....justo en el ángulo en que está mi cara en la cama 10, debajo de la cama 9, llega el haz de luz de la linterna de lectura del peregrino de la cama 7. Cada vez que da vuelta la página del libro, me alumbra. Grrrr!. Además su amigo no para de hablar ni de reírse ni de estornudar ni de toser. Paciencia, además mi vecino de arriba ronca. Esto de sentirme incómoda y fingir que nada pasa, me hace recordar los últimos meses con Pablo, no tenía paz. Malo por bueno, la noche termina antes de las 6 de la mañana y por primera vez salgo al camino antes de que amanezca, es precioso....Tengo una nueva certeza: el Camino ha tomado el control, yo sólo tengo que caminarlo. Probablemente antes tambien lo tuvo (el control), solo que yo a mi vez tuve la ilusión de que el control era mío (¡como en la vida!)

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