
Esto me hace rememorar que el 31 de mayo de 2009 esta jibia fue arrojada a la playa por los embates del mar, seguramente lucho por su vida, pero no estaba a su alcance la decision de seguir o no seguir viviendo.
Yo tambien he sido arrojada a una playa, despues de una lucha feroz por permanecer junto a mis apegos. A diferencia de la jibia, si tengo algo que hacer al respecto, tengo una oportunidad y un conjunto de seres esperandome de vuelta en el oceano.
Estoy a punto de emprender mi travesia del camino y abrirme a lo que la vida quiere de mi de aqui en adelante. Tengo miedo, dolor y esperanza, estoy dispuesta a lo que venga. Nunca antes en mi vida habia estado asi de dispuesta, sin ningun afan de control, todo entregado a la existencia.
Es una aventura que se me regala a mis 54 años de vida, algo me falta por hacer, algo no he comprendido.....
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