

Días interminables caminando por la meseta castellana. La meseta castellana es como nosotros los chilenos, esforzada y trabajada - no tiene zonas sin plantaciones de grano- monótona, pareja y parca. Su gente no es alegre como en otras regiones tales como Navarra o La Rioja. Es mas bien seria. No sé si es porque me estoy fijando más pero por ejemplo, en todos los pueblos las llaves de las iglesias están en poder de señoras mayores, muy mayores y andan en parejas, dos señoras abren y cierran la iglesia. También, cada pueblo tiene su comercio favorito, el que más abunda. En algunos es la charcutería, en otros los bares, los gásfiter, los reparadores de techumbre, ¡hasta las funerarias! predomina un tipo de negocio sobre otros. Medí mi velocidad, hago 3,5 km. por hora esta velocidad es entre caracol ( 4 a 10 m. por hora) y tortuga (70 m. por hora) por lo tanto, ¡soy un tortucol o una caratuga! Se me ocurrió una canción (música por favor Andresito...) Tortucol, tortucol, saca tu cachito al sol...Caratuga, caratuga, no le gana ni a una tortuga....Sigo viendo pasar y adelantarme a otros peregrinos, nada que hacer, ya no es cuestión de edad. Es la vida. Camino con mi palito natural, me dijeron que representa la fé, mi fé entonces es liviana, flexible, sencilla y se adapta perfecto a mi mano. Y llevo piedritas del cariño, tal como dice el tata, las entibias con tu mano y te entregan cariño, yo creo que es cierto.
En estas extensiones interminables, a solas conmigo misma han empezado a ocurrir cosas del espíritu.
Bueno, detalle del día. Desde Hornillos del Camino salgo a las 6 AM, está oscuro y veo el hermoso amanecer por el camino. Esta hora para caminar es la mejor. a las 10:45 estoy por llegar a destino. Me detengo en las ruinas del Hospital San Antón que es un lugar donde los peregrinos que se enfermaban por el camino con un bicho de la paja iban a morir. Hoy tiene un pequeño lugar habilitado para tomar un café y descansar. Lo atiende un joven italiano, Stefano, que lee la carta astral. Como es temprano le pido que me lea la mía y la de Pablo. La información es muy interesante y sigue indicándome un norte único, el perdón. Sigo camino y llego al Hotel Puerta del Monte en CastroJériz. Se parece a Quilpué por el sol y por el tipo de construcción. El Hotel por dentro está revestido en madera y es silencioso y fresco. Aprovecho la tarde para visitar la Colegiata y otras iglesias. Mis pies están empezando a doler de nuevo. Al principio del Camino traté de comer carne y no me gustó, por lo tanto estoy experta en comer truchas, les saco las espinas en un movimiento.
De CastroJériz salgo tarde, a las 9 y cuarto, no sé porque estoy tan triste. Lloro bastante en el camino, que al haber salido tarde tengo sólo para mí, los demás peregrinos ya han pasado. La vista es tan amplia que me siento como una hormiguita en el camino. Algo me pasa, me he atiborrado de cosas dulces, en general mientras camino no como. A las 2 de la tarde me detengo en un albergue en Boadilla del Camino y pido permiso para dormir siesta tirada en el pasto. A las 4, ya recuperada, sigo hacia Frómista. Me espera una hermosa sorpresa, el canal de Castilla que antiguamente se usaba para transportar mercancía. Tiene unas esclusas impresionantes, en particular una a la llegada a Frómista que en realidad son 4 y manejan un desnivel de 14,3 m. El camino discurre al lado del canal y hay abundante vegetación en las riberas. La junta de Castilla y León ha hecho un esfuerzo por explicar al peregrino las especies que allí crecen. A mí esto me encanta y por supuesto me acuerdo de mi papá. Finalmente, entrego a Dios mi pena y lo que venga por delante. Que sea lo que Él quiera. Veo que él amor alimenta al amor y en vez de temer le entregaré a Pablo toda mi confianza en que él resolverá bien. Aldito me dijo algo muy duro, creo que esa fue la causa de mi pena. Me dijo que la única que tiene en la cabeza esto que ha pasado y que le da vuelta, soy yo. Los demás están haciendo sus vidas normales. En 2 horas llego a Frómista, me duelen las ampollas. Duermo en el Hotel San Martín y desde mi ventana veo la hermosa Iglesia de San Martín. Hay cigüeñas! me encantan, son tan maternales y los nidos tan elaborados. Yo debo ser una cigüeña, adoro los nidos.
En estas extensiones interminables, a solas conmigo misma han empezado a ocurrir cosas del espíritu.
Bueno, detalle del día. Desde Hornillos del Camino salgo a las 6 AM, está oscuro y veo el hermoso amanecer por el camino. Esta hora para caminar es la mejor. a las 10:45 estoy por llegar a destino. Me detengo en las ruinas del Hospital San Antón que es un lugar donde los peregrinos que se enfermaban por el camino con un bicho de la paja iban a morir. Hoy tiene un pequeño lugar habilitado para tomar un café y descansar. Lo atiende un joven italiano, Stefano, que lee la carta astral. Como es temprano le pido que me lea la mía y la de Pablo. La información es muy interesante y sigue indicándome un norte único, el perdón. Sigo camino y llego al Hotel Puerta del Monte en CastroJériz. Se parece a Quilpué por el sol y por el tipo de construcción. El Hotel por dentro está revestido en madera y es silencioso y fresco. Aprovecho la tarde para visitar la Colegiata y otras iglesias. Mis pies están empezando a doler de nuevo. Al principio del Camino traté de comer carne y no me gustó, por lo tanto estoy experta en comer truchas, les saco las espinas en un movimiento.
De CastroJériz salgo tarde, a las 9 y cuarto, no sé porque estoy tan triste. Lloro bastante en el camino, que al haber salido tarde tengo sólo para mí, los demás peregrinos ya han pasado. La vista es tan amplia que me siento como una hormiguita en el camino. Algo me pasa, me he atiborrado de cosas dulces, en general mientras camino no como. A las 2 de la tarde me detengo en un albergue en Boadilla del Camino y pido permiso para dormir siesta tirada en el pasto. A las 4, ya recuperada, sigo hacia Frómista. Me espera una hermosa sorpresa, el canal de Castilla que antiguamente se usaba para transportar mercancía. Tiene unas esclusas impresionantes, en particular una a la llegada a Frómista que en realidad son 4 y manejan un desnivel de 14,3 m. El camino discurre al lado del canal y hay abundante vegetación en las riberas. La junta de Castilla y León ha hecho un esfuerzo por explicar al peregrino las especies que allí crecen. A mí esto me encanta y por supuesto me acuerdo de mi papá. Finalmente, entrego a Dios mi pena y lo que venga por delante. Que sea lo que Él quiera. Veo que él amor alimenta al amor y en vez de temer le entregaré a Pablo toda mi confianza en que él resolverá bien. Aldito me dijo algo muy duro, creo que esa fue la causa de mi pena. Me dijo que la única que tiene en la cabeza esto que ha pasado y que le da vuelta, soy yo. Los demás están haciendo sus vidas normales. En 2 horas llego a Frómista, me duelen las ampollas. Duermo en el Hotel San Martín y desde mi ventana veo la hermosa Iglesia de San Martín. Hay cigüeñas! me encantan, son tan maternales y los nidos tan elaborados. Yo debo ser una cigüeña, adoro los nidos.
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